Reciclaje químico de BASF: un gran paso en la economía circular

Con su nuevo proyecto ChemCycling, la empresa alemana innova en la manera de reutilizar residuos plásticos que comúnmente no se reciclan.

Dr. Andreas Kicherer, experto en sustentabilidad de BASF, y Dr. Stefan Gräter, director de ChemCycling, discuten acerca de los distintos tipos de residuos plásticos y de su reciclaje.
Dr. Andreas Kicherer, experto en sustentabilidad de BASF, y Dr. Stefan Gräter, director de ChemCycling, discuten acerca de los distintos tipos de residuos plásticos y de su reciclaje.

El anuncio del proyecto ChemCycling, por parte de BASF, constituye un avance hacia la búsqueda de soluciones para el manejo de los residuos plásticos.

Los enormes volúmenes de residuos plásticos que hoy se disponen en vertederos y rellenos sanitarios podrían encontrar una forma de aprovechamiento con el modelo de reciclaje que BASF anunció recientemente: un proceso termoquímico mediante el cual los plásticos se utilizan en la producción de aceites o gas de síntesis, que remplazan a su vez el uso de recursos fósiles. La empresa es líder en este campo y ha fabricado ya productos con base en residuos plásticos sometidos a reciclaje químico. “El uso de residuos plásticos como un recurso nos permite crear valor para el entorno, la sociedad y la economía. Con nuestros socios comerciales de toda la cadena de valor buscamos establecer un modelo de economía circular”, señala Martin Brudermüller, presidente ejecutivo de BASF.

Dado que losproductos obtenidos bajo el proyecto ChemCycling garantizan las mismas propiedades que los basados en recursos fósiles, se pueden fabricar con ellos materiales que satisfagan los estándares más exigentes de higiene y calidad. Los primeros resultados son productos desarrollados en un programa piloto con diez clientes de la empresa, y comprenden desde empaques para queso mozzarella hasta componentes de refrigerados y paneles de aislamiento térmico.

BASF opera bajo el concepto denominado Verbund, mediante el cual se aprovechan con eficiencia los recursos de una completa red de plantas de producción interconectadas: los productos fabricados en una planta sirven en muchos casos como materia prima para los procesos realizados en otras. En el caso del proyecto ChemCycling, al comienzo de la cadena de producción, BASF utilizó aceite derivado de residuos plásticos obtenido de uno de sus socios en Alemania. El primer lote de este aceite se empleó en un craqueador de vapor que descompone este material a altas temperaturas para producir etileno y propileno, que se utilizan para elaborar numerosos productos químicos.

El anuncio del proyecto ChemCycling constituye un avance hacia la búsqueda de soluciones para el manejo de los residuos plásticos y una manera de complementar otros procesos de reciclaje. “Necesitamos una gama amplia de opciones de recuperación para los residuos plásticos”, señaló Andreas Kicherer, experto en sostenibilidad de BASF. La empresa resaltó durante el anuncio los numerosos beneficios de los plásticos en aplicaciones técnicas, el campo médico y en muchas áreas más de la vida diaria. “El reto está en el manejo responsable de los plásticos posconsumo, y los sistemas de gestión eficientes, que, unidos a comportamientos responsables de los consumidores, son cruciales para resolver los problemas de la polución producida por los plásticos”, enfatizó BASF en su comunicación a la prensa.

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