Acuerdo nacional en México para una nueva economía del plástico

La industria mexicana del plástico se compromete, junto con el gobierno, el senado y la sociedad a emprender una decidida reducción en la producción de los materiales de plástico de un solo uso.

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En una decisión que presagia un positivo impacto sobre el medio ambiente, varias de las principales empresas productoras y usuarias de plásticos, el gobierno, el Senado y entidades y grupos de la sociedad civil firmaron ayer 5 de diciembre en Ciudad de México el primer Acuerdo Nacional para una Nueva Economía del Plástico, que establece como uno de sus puntos fundamentales lograr que para el año 2030 la totalidad de los envases plásticos sean reciclables, reutilizables y compostables. En el transcurso de este plazo, se reducirá el empleo de materiales de un solo uso y se impulsarán decididamente compañas de recuperación y reciclaje.

La medida responde a un desolador panorama ambiental, del que se mostraron cifras alarmantes en la sesión de firma del acuerdo: en 2018 México fue el primer generador de basuras en América Latina, con un promedio de 1,16 kilogramos al día por habitante, lo que equivale a 117.000 toneladas diarias. “De esta cantidad, un 70% se queda en ríos, mares, selvas y bosques, destruyendo el ecosistema”, declaró el senador Ricardo Monreal Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, “Estamos viviendo por encima de los límites del plantea”, informó en su exposición.

Lo qué es y no es

Durante la sesión de la firma, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, coordinador del grupo parlamentario del partido PRI, destacó los alcances de esta importante iniciativa. “Lo primero que hay que decir es que el acuerdo no es el final del camino legislativo sobre el plástico, todavía tendremos que trabajar mucha cosas más, inherentes a detalles tan importantes como la coordinación interinstitucional y la responsabilidad”, afirmó en su intervención. “Lo que estamos haciendo no es el límite, es el material de base, a partir del cual podremos evitar juntos la contaminación de nuestros mares, ríos, lagos y carreteras. No es una solución única, pero sí esperamos que sea una de las mejores que se hayan implementado a este respecto”, señaló.

Lo que sí es, explicó el parlamentario, es una expresión de voluntades que por primera vez vas más allá de los discursos para establecer metas y fechas. El compromiso acordado, impulsado por organizaciones como la Fundación Ellen McArthur y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), exige en efecto la presentación púbica de informes de avance, que contarán con verificaciones de entidades especializadas.

Un acuerdo amplio e incluyente

Durante el acto de firma se destacó el alto impacto que tendrán las medidas establecidas en el acuerdo, debido a la participación de empresas líderes, con altos volúmenes de ventas y presencia en todo el territorio nacional, al igual que de productores de materias primas y plásticos, asociaciones empresariales, entre un amplio número de empresas que han definido su compromiso con el cumplimiento de las metas establecidas. Pueden destacarse entre los participantes empresas de presencia global como Nestlé, Coca-Cola, Femsa, Pepsico, Unilever, y empresas mexicanas líderes en sus respectivos mercados como Bonafont, Jugos del Valle, Grupo Bimbo, Grupo Herdez, vendedores minoristas como Oxxo, fabricantes de empaques, productores y comercializadores de plásticos; empresas de reciclaje, y asociaciones nacionales tan influyentes como las de las Industrias del Plástico; Refrescos y Aguas Carbonatadas, Industrias Químicas, Tiendas de Autoservicio, la Confederación de Cámaras Industriales, la Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos, y el Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo, entre otros actores que se nombraron durante el evento.

Hacia una economía circular

La ley firmada en el Senado mexicano representa un importante avance hacia el modelo de economía circular y estuvo respaldado por distintos grupos de parlamentarios que trabajaron para su definición y aprobación. “Espero que este proyecto pueda ser acompañado y enriquecido por todas las fuerzas políticas y sociales. Así como ustedes, los empresarios, que son un sector importante de la economía del país, todos tenemos un objetivo común: frenar la destrucción de ecosistemas, mitigar el impacto ambiental y alcanzar las metas adoptadas internacionalmente. Ante esto todos somos corresponsables, para eso estamos hoy aquí, para escuchar todas las voces, construir juntos esta visión de un México sustentable y responsable en materia ambiental”, dijo el senador Ricardo Monreal Ávila, en su intervención.

El propósito buscado con un modelo de economía circular se orienta a cambiar la manera de producir, consumir y disponer y prolongar la presencia de los recursos en el ciclo de producción, lo que genera un impacto positivo y sustentable sobre el medio ambiente y las fuentes de los recursos. “Este esfuerzo de un Acuerdo Nacional para una Nueva Economía del Plástico se verá enriquecido en adelante; es el inicio, de aquí surgirán las iniciativas de ley que se aplicarán. Por eso hay que reconocer a las empresas, porque en lugar de negarse ahora están dispuestas a buscar soluciones para cuidar el medio ambiente. Es mejor trabajar conjuntamente, sin confrontaciones, aprender, consensar, buscar alternativas de solución”, señaló el senador Monreal Ávila. Más contundente fue el senador Ramírez del partido Morena, que concluyó su presentación afirmando que “lo que hay que  hacer es una cosa: dejar de dar discursos y hacer lo que hicimos hoy: poner las cartas sobre la mesa y tomar acciones directas, si es que se queremos un mejor futuro para la nación”.

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