Fruta-Exporta, una operación madura en codificación y trazabilidad en México

Líder mexicana en exportación de mangos ha rentabilizado y automatizado proceso de trazabilidad en sus empaques secundarios, con integración de equipos de última generación de Squid Ink a sistema automático de recolección, procesamiento y envío de datos.

Fruta-Exporta es una empresa familiar de segunda generación que cuenta hoy con una participación del 15% del total de las exportaciones de mangos frescos mexicanos a los Estados Unidos, y con ventas anuales superiores a 6,5 millones de cajas.
Fruta-Exporta es una empresa familiar de segunda generación que cuenta hoy con una participación del 15% del total de las exportaciones de mangos frescos mexicanos a los Estados Unidos, y con ventas anuales superiores a 6,5 millones de cajas.

En una empresa como Fruta-Exporta, del Grupo Cultivares, en la que sus productos exclusivos son los mangos frescos, podría pensarse que las operaciones de empaque, marcado y trazabilidad resultan sencillas y sin muchos contratiempos. Pero las complejas exigencias de los estándares internacionales de trazabilidad –que preceden a la recolección de las frutas— se advierten al mirar el conjunto de variables que intervienen a lo largo de la cadena: cinco variedades producidas, distintos tamaños y pesos, cerca de 20 tipos de cajas de cartón distintas en las que se empacan los mangos, y los requerimientos impresos de información variable en los empaques sobre lotes, fechas, códigos de barras y demás datos necesarios para su despacho y comercialización.

Fruta-Exporta es una empresa familiar de segunda generación que cuenta hoy con una participación del 15% del total de las exportaciones de mangos frescos mexicanos a los Estados Unidos, y con ventas anuales superiores a 6,5 millones de cajas, así como con clientes en mercados de Europa, Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda. Tradicionalmente, las operaciones de marcado y trazabilidad de las cajas de sus productos se adelantaban mediante la aplicación de etiquetas de impresión térmica, ocupando en el proceso hasta 6 personas por cada una de las líneas de empaque. “Todo lo hacíamos manualmente, no contábamos con códigos de barras, y la información sobre lotes, sellos de cumplimiento de los requerimientos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y otros datos los incluíamos incluso con sellos de tinta”, recuerda José Luis Aramburo, director de Operaciones y de la Planta Empacadora de Fruta-Exporta, Grupo Cultivares, localizada en el Municipio de Rosario, Estado de Sinaloa, 80 kilómetros al sur del Puerto de Mazatlán.

Para finales de junio de 2018, Fruta-Exporta había completado ya la adquisición de 14 equipos para marcado y codificación de las referencias CoPilot 500, que por sus especificaciones técnicas le permiten cumplir con las exigentes normas de trazabilidad.Para finales de junio de 2018, Fruta-Exporta había completado ya la adquisición de 14 equipos para marcado y codificación de las referencias CoPilot 500, que por sus especificaciones técnicas le permiten cumplir con las exigentes normas de trazabilidad.Cada año, y tan solo en Estados Unidos, la industria de productos agrícolas maneja alrededor de 6 mil millones de cajas de frutas y verduras. Estos volúmenes han creado entre los comercializadores la conciencia de los beneficios que se derivan de contar con un enfoque sistemático de toda la industria, que mejore la velocidad, la eficiencia, la visibilidad y el control de la cadena de suministro. En 2008, problemas sanitarios en la frontera entre México y Estados Unidos, que dieron lugar a lo que se conoció como la “crisis del jitomate”, que llevó a compradores líderes como Walmart, Costco, Dole Food Company, Publix Super Markets, Sun Pacific, Consumers Produce, Inc., Dawson Orchards, entre otros, a establecer estrictas medidas de control a los productos agrícolas que ingresaban al país, lo que impulsó a su vez a los productores a implementar tecnologías de trazabilidad y aseguramiento de condiciones de higiene e inocuidad.

Walmart, en particular, había anunciado desde 2016 un proyecto para hacer seguimiento al origen de los mangos vendidos en sus tiendas. En su sitio web, la cadena señala los antecedentes y los resultados de esta iniciativa y cita al entonces vicepresidente de Seguridad en los Alimentos, Frank Yiannas, quien recuerda: “Para el mango comenzamos estableciendo un punto de referencia. Trajimos un paquete de mango tajado a una tienda de Walmart y le pedimos a los empleados que identificaran lo más rápido posible la granja de la que provenía. Estos comenzaron a llamar y escribir a los proveedores y finalmente obtuvieron una respuesta, casi siete días después. Frente a los estándares de la industria este tiempo de respuesta no es malo, pero en Walmart queríamos algo mucho mejor”. Luego de varias pruebas y de un trabajo con empresas aliadas, en la cadena desarrollaron un sistema de trazabilidad que agilizó el proceso de identificación de manera impresionante: “El tiempo necesario para determinar la procedencia de los mangos pasó de 7 días… a 2,2 segundos”, se lee en el recuento de este proyecto.

Soluciones para una gestión eficiente

En 2017, el acercamiento de Fruta-Exporta con Impresoras Tintas y Fluidos, S.A. de C.V., distribuidor en México del fabricante de equipos de codificación y marcado por inyección de tinta Squid Ink, abrió el camino para que la compañía se uniera a esta necesidad de mejorar la trazabilidad de sus productos. La producción y comercialización de mangos frescos de exportación por parte de Fruta-Exporta eran ya parte de una operación diversificada, que avanzó con el tiempo hasta incluir distintos tipos de empaques. “En el caso de las cajas de cartón donde empacamos nuestros mangos, tenemos más de 20 diseños diferentes (de 4, 9, 14 y 21 kilos), mientras la mayoría de las demás empresas utilizan solo 1 o 2 tipos de cajas”, afirma José Luis Aramburo al referirse a la complejidad de las operaciones de empacado y marcaje y codificación de los mangos.


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Esta diversidad demandaba entonces soluciones versátiles y eficientes, que encontraron un camino ideal en la integración de las tecnologías de impresión por inyección de tinta de Squid Ink con un software especial desarrollado por parte de Impresoras Tintas y Fluidos, S.A. de C.V.

“Desde el punto de vista de la maquinaria de Squid Ink se ofrecen varias ventajas. Una es un protocolo de comunicación desde un medio externo que permite la impresión dinámica y variable, en el caso de Fruta-Exporta”, comenta Ángel Cartagena, gerente de ventas de Squid Ink Latinoamérica.“Desde el punto de vista de la maquinaria de Squid Ink se ofrecen varias ventajas. Una es un protocolo de comunicación desde un medio externo que permite la impresión dinámica y variable, en el caso de Fruta-Exporta”, comenta Ángel Cartagena, gerente de ventas de Squid Ink Latinoamérica.Para finales de junio de 2018, Fruta-Exporta había completado ya la adquisición de 14 equipos para marcado y codificación de las referencias CoPilot 500, que por sus especificaciones técnicas le permiten cumplir con las exigentes normas de trazabilidad. Gracias a la altura de sus cabezales (2.8 pulgadas), alta resolución en la impresión de los caracteres, textos nítidos, y el uso de tintas de alto contraste, los equipos garantizan la lectura precisa de los códigos de barras en las cajas de los mangos. Para 2020, el número de equipos CoPilot de Squid Ink adquiridos por Fruta-Exporta ha ascendido ya a 25, con la adquisición de once equipos más en los últimos dos años.

Acompañando la instalación de los equipos en las distintas plantas que el Grupo Cultivares tiene en los estados de Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Sinaloa, Squid Ink –conjuntamente con Impresoras, Tintas y Fluidos— inició el desarrollo de un software especial que permitiera gestionar la información variable en cada una de las cajas empacadas y eliminar de esta forma el uso de las etiquetas de impresión térmica. “Empezamos desarrollando el soporte con base en información sobre protocolos de comunicación y trabajando de cerca con ingenieros de sistemas y mecatrónica, para empezar a integrar en los equipos de Squid Ink datos que permitieran hacer los cambios dinámicos en las líneas de empaque”, recuerda Enrique Vázquez, gerente de Impresoras Tintas y Fluidos, S.A. de C.V., distribuidor en México de Squid Ink.

Con los equipos CoPilot 500, en las cajas de mangos listas para su exportación se incluyen ahora los elementos exigidos para su trazabilidad: códigos de barras que almacenan información valiosa sobre el producto, regulados por la autoridad en este campo (GS1). “El código contiene gran cantidad de información, de manera que cuando se hace el registro de ese código en un equipo, se puede imprimir toda la cadena asociada y es posible conocer, en cualquier parte del mundo, la información y la trayectoria completa del producto”, señala Vázquez.

“Este software permite que en una impresión se agregue o se suprima información particular, de acuerdo con las necesidades específicas de cada cliente, lo que ayuda a cumplir con las exigencias de trazabilidad”, dice a su vez José Luis Aramburo. “Para facilitar el proceso de marcado y codificación, en las plantas de empacado se distribuyen entre las distintas líneas las cajas, para asegurar que por cada una salgan apenas tres o cuatro tipos diferentes”, nos explicó el director de la planta en Sinaloa.

Pero no es solo en este aspecto operativo donde se advierten las ventajas que la instalación de los nuevos equipos ha representado para Fruta-Exporta; por la magnitud de la operación y el amplio número de plantas y líneas, los ahorros en costos de mano de obra que han representado las tecnologías de marcado y codificación de Squid Ink se traducen en una alta eficiencia económica.

Antes de la adquisición de los equipos CoPilot 500 las operaciones de marcado y codificación en Fruta-Exporta se adelantaban mediante la aplicación manual de etiquetas de impresión térmica que requerían la participación de seis operarios por una misma línea. Ahora, luego de la instalación de los equipos de Squid Ink, solamente se requiere un operario por cada línea de producción.  “Hicimos análisis de costos, personal y desperdicio de materiales y hemos calculado que recuperaremos la inversión en los equipos en el transcurso de apenas dos o tres temporadas”, le dijo José Luis Aramburo a Mundo PMMI.

Tecnología que deja marca

Las soluciones de impresión que funcionan hoy en las distintas plantas de Grupo Cultivares ofrecen una variada gama de propiedades que agilizan los procesos de marcación y codificación. El modelo PZ Pilot Pro, que fue uno de los primeros adquiridos por la empresa, se ha diseñado específicamente para usarlo en cajas corrugadas y superficies porosas y cuenta con la capacidad de imprimir caracteres y códigos de hasta 2,1 pulgadas, desde un controlador que maneja hasta cuatro cabezales de impresión y velocidades de hasta 60 metros por minuto.

Los modelos CoPilot 500, de más reciente adquisición ofrecen, por su parte, un rango de impresión un poco más alto (2,8 pulgadas con un cabezal) y trabajan con tintas base oleosa para la marcación o codificación sobre superficies porosas, en entornos de producción exigentes como los que caracterizan los de la agroindustria, y con velocidades de hasta 30 cajas marcadas por minuto. “El empleo de tintas de aceite para la impresión sobre cajas de cartón garantiza que estas no se sequen en los cabezales, lo que asegura que el tiempo de inactividad de los sistemas de Squid Ink sea casi inexistente”, nos dijo Ángel Cartagena, gerente de Ventas para América Latina de Squid Ink.

El proceso de adopción de la tecnología de Squid Ink se hizo gradualmente, evaluando en el camino el desempeño de los equipos en las distintas plantas: “Inicialmente adquirimos dos sistemas de impresión, y cuando nos dimos cuenta de que funcionaban muy bien pedimos otros dos. Así hemos ido creciendo, hasta la compra de 14 unidades más para la planta de El Rosario en la que cambiamos todo el sistema de marcado y codificación a inyección de tinta”, explica José Luis Aramburo.




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La relación entre Fruta-Exporta y Squid Ink se ha consolidado desde su primer encuentro durante una asamblea de la asociación de productores mexicanos de mangos. “En el estand vimos sus equipos y estos son de uso generalizado en el sector; entre 30 y 40 por ciento de los empacadores de mangos en México trabajan con ellos”, dice Aramburo. Hoy, el trabajo cercano y colaborativo que adelantan las dos empresas asegura que el funcionamiento de los equipos instalados sea confiable y el servicio oportuno. “Tenemos un ingeniero en el sitio de Fruta-Exporta en su planta principal de Sinaloa; no corremos riesgos y la atención es inmediata, garantizada desde una oficina en la Ciudad de Celaya, Guanajuato, y con cuatro ingenieros más, que viven por temporadas en los lugares donde se realizan las operaciones de empaque”, afirma Enrique Vázquez al referirse a la atención en las áreas de servicio y mantenimiento.

Esta respuesta oportuna a necesidades precisas se refleja también en propiedades particulares de los equipos, adaptadas a los requerimientos de Fruta-Exporta. “Los sistemas de impresión son muy amigables e intuitivos”, dice el ingeniero Vázquez, “cuando los desarrollábamos entendimos que los operarios, miembros de las comunidades cercanas a las operaciones, muchas veces contaban con bajos niveles de escolaridad, por lo que incluimos funciones especiales que facilitan su manejo”.

Fruta-Exporta y Squid Ink trabajan actualmente en el desarrollo de una función de conteo de cajas para estimar el pago de los empacadores, en la utilización de los datos de producción adquiridos a través de un software, y en la optimización de los procesos en todas las líneas de empaque.Fruta-Exporta y Squid Ink trabajan actualmente en el desarrollo de una función de conteo de cajas para estimar el pago de los empacadores, en la utilización de los datos de producción adquiridos a través de un software, y en la optimización de los procesos en todas las líneas de empaque.Enrique Vázquez señala que su empresa avanza en la adaptación del software para la adquisición y recopilación de datos que permita optimizar el control y los procesos de empacado, y se trabaja en estos momentos en la captura de información de datos de producción como el número de cajas por lote, tamaños, ingreso a cámaras de frío, entre otras variables, para desarrollar nuevas partes del programa que permitan mejorar el control de inventarios y de productos en movimiento. “Desde el punto de vista de la maquinaria de Squid Ink, se ofrecen varias ventajas, siendo una de ellas la de tener un protocolo de comunicación desde un medio externo que permite hacer, en el caso de Fruta-Exporta, impresión dinámica y variable”, dice el gerente de Ventas para América Latina de Squid Ink, Ángel Cartagena. Esta integración con medios externos, como bases de datos, por ejemplo, permite que la impresora no solo reciba datos, sino que también comunique información sobre el proceso y los productos.

Previsiones de crecimiento

Para Squid Ink y su distribuidor en México, Impresoras Tintas y Fluidos, S.A. de C.V., el trabajo con Cultivares ha sido una experiencia enriquecedora y de aprendizaje mutuo. “El Grupo Cultivares es muy representativo del sector de productores de mangos en México y un ejemplo de eficiencia. Cada vez que necesitan algo nos llaman y desarrollamos en conjunto las soluciones”, dice Enrique Vázquez. Un ejemplo de este trabajo conjunto fue la modificación solicitada por Walmart a la codificación de los empaques, seis meses después de implementada la norma de trazabilidad. “Fruta-Exporta nos comunicó los lineamientos exigidos y los aplicamos rápidamente. Hemos llegado a una relación gana-gana, en la que ellos nos ponen al tanto de las tendencias y cambios en los mercados y nosotros desarrollamos las respuestas, siempre con la premisa en mente de lo que viene”, asegura Vázquez.




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En estos momentos las dos empresas trabajan en el desarrollo de una función de conteo de cajas para estimar el pago de los empacadores, en la utilización de los datos de producción adquiridos a través del software, y en la optimización de los procesos en todas las líneas. “Tenemos proyectos de ampliación y actualización en otras plantas y, en general, queremos estar listos para atender a clientes nuevos en Europa, Corea y Japón, y a todos los que buscamos cada año para ampliar nuestro mercado natural, que es el de Estados Unidos”, concluye José Luis Aramburo en su conversación con Mundo PMMI.

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