Industria colombiana de bebidas, desempeño rentable y sostenible

La industria de bebidas tiene en Colombia una larga trayectoria y se ha consolidado como un importante sector generador de empleo y de impuestos, con una participación actual del 0,8 % en el PIB nacional y del 7 % en el manufacturero.

Las cifras de producción y ventas demuestran el peso que la industria de bebidas tiene dentro de la economía colombiana: en 2018 el valor de la producción alcanzó los 14,7 billones de pesos, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Opinión Industria Conjunta (EOIC) que realiza mensualmente la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI).
Las cifras de producción y ventas demuestran el peso que la industria de bebidas tiene dentro de la economía colombiana: en 2018 el valor de la producción alcanzó los 14,7 billones de pesos, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Opinión Industria Conjunta (EOIC) que realiza mensualmente la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI).
ANDI - Colombia

Positivos resultados y una clara agenda sustentable caracterizan a este sector, uno de los más dinámicos dentro de la industria manufacturera colombiana.

La industria de bebidas tiene en Colombia una larga trayectoria y se ha consolidado como un importante sector generador de empleo y de impuestos, con una participación actual del 0,8 % en el PIB nacional y del 7 % en el manufacturero. En casi la totalidad de los 32 departamentos colombianos existen plantas dedicadas a la producción de un portafolio diverso de productos, que comprenden desde las tradicionales bebidas carbonatadas, aguas, refrescos y néctares, hasta adiciones más recientes como bebidas vegetales, aguas minerales y saborizadas, refrescos de soya y jugos en múltiples concentraciones, entre otros más.

Las cifras de producción y ventas demuestran el peso que la industria de bebidas tiene dentro de la economía colombiana: en 2018 el valor de la producción alcanzó los 14,7 billones de pesos, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Opinión Industria Conjunta (EOIC) que realiza mensualmente la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), y el desempeño en lo corrido de este año es incluso más positivo. “Durante el primer semestre de 2019 la industria mostró signos de recuperación frente al panorama reflejado en el mismo semestre de 2018, con cifras de crecimiento de 4,3 % y 3,7 % en la producción y las ventas, respectivamente”, señaló Luis Felipe Torres, director de la Cámara de la Industria de Bebidas de la ANDI en conversación con Mundo PMMI.

“Durante el primer semestre de 2019 la industria mostró signos de recuperación frente al panorama reflejado en el mismo semestre de 2018, con cifras de crecimiento de 4,3 % y 3,7 % en la producción y las ventas, respectivamente”, señaló Luis Felipe Torres, director de la Cámara de la Industria de Bebidas de la ANDI en conversación con Mundo PMMI.“Durante el primer semestre de 2019 la industria mostró signos de recuperación frente al panorama reflejado en el mismo semestre de 2018, con cifras de crecimiento de 4,3 % y 3,7 % en la producción y las ventas, respectivamente”, señaló Luis Felipe Torres, director de la Cámara de la Industria de Bebidas de la ANDI en conversación con Mundo PMMI.ANDI - ColombiaRespuestas oportunas a las demandas de los consumidores

Existe una tendencia mundial hacia la preferencia de bebidas y alimentos con bajos contenidos calóricos, a la que los productores colombianos están respondiendo con la introducción de nuevas referencias y presentaciones en distintos tamaños. Esta ampliación de la oferta se acompaña del interés de la industria por brindarles a los consumidores elementos que les permitan tomar decisiones acordes con hábitos de consumo y estilo de vida. “Las empresas productoras de bebidas se encuentran alineadas para facilitarles a los consumidores toda la información y el empoderamiento que les permitan hacer las mejores elecciones. Este es un factor trascendental en la dinamización de la oferta y la demanda del sector”, afirmó Luis Felipe Torres.

En 2016, la industria definió y adoptó cinco compromisos de autorregulación (publicidad consiente, información clara, ventas responsables, innovación positiva, promoción de estilos de vida saludable) que además del desarrollo de nuevos productos comprende metas tangibles de reducción o eliminación de los contenidos calóricos de las bebidas. “Para el año 2022 la meta es que el 52 % de las bebidas carbonatadas, tés, refrescos, jugos, néctares, bebidas vegetales, en polvo y para deportistas; el 40 % de los energizantes; y el 20 % de las maltas de nuestro portafolio será reducido, bajo o libre de calorías”, informó el director de la Cámara de la Industria de Bebidas de la ANDI.

En torno a la economía circular

La industria de bebidas en Colombia se destaca, además, por el compromiso y liderazgo en el respaldo al concepto de la economía circular, que busca la prolongación de la presencia de los materiales dentro de ciclos de producción. Los empresarios del sector son conscientes de la necesidad de consolidar modelos de producción basados en la economía circular, partiendo de la comprensión íntegra del ciclo de vida de los envases, desde su diseño y fabricación hasta la manera como se reciclan y reutilizan. “El de bebidas es uno de los sectores más comprometidos con la tendencia global hacia el cuidado del medioambiente, mediante acciones de innovación en sus empaques, y apuntando a que estos sean fabricados con materiales totalmente reciclables y aprovechables”, anotó Luis Felipe Torres.

Hace algunos meses, la ANDI emprendió una iniciativa colectiva denominada Visión 30/30 en la que más de cien empresas de 19 sectores productivos avanzarán en la gestión de sus envases en Colombia, con acciones de reciclaje, reúso y reducción, además de la promoción de prácticas de ecodiseño, desarrollo de nuevos modelos de negocio e incremento gradual de las tasas de aprovechamiento de papel, cartón, plástico, vidrio y metales. La meta de esta iniciativa, en la que participan las principales empresas productoras de bebidas con presencia en Colombia, es aprovechar al menos el 30% de los materiales de empaque puestos en el mercado y contribuir a acelerar la transición de la industria a la economía circular.

Un entorno propicio para la inversión

Este año, algunos aspectos socioeconómicos han moderado las expectativas de los productores colombianos de bebidas, entre estos la depreciación significativa de la moneda nacional y la declaratoria de inexequibilidad por parte de la Corte Constitucional de Colombia de la Ley de Financiamiento, un paquete de medidas tributarias diseñado para estimular, entre otros renglones de la economía, la actividad manufacturera colombiana.

Sin embargo, los resultados alcanzados por la industria colombiana de bebidas en los dos últimos años hacen prever a los empresarios del sector un comportamiento similar o mejor en 2020. Los estudios opinión de la ANDI confirman esta expectativa con cifras importantes: 43,3 % de los participantes en la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta esperan un avance en los indicadores de producción y ventas, y el 56,7 % restante considera que en el futuro inmediato se continuará la tendencia de crecimiento a niveles semejantes a los de 2018.

La misma encuesta de la ANDI registra que un 72 % de los empresarios consultados considera que la situación de sus compañías es buena. En este escenario, y bajo condiciones de estabilidad jurídica y de claridad en las regulaciones y procesos, podría esperarse la adopción de planes de ampliación y modernización de las operaciones. “Para los empresarios es fundamental contar con un entorno jurídico estable que les permita mantener los escenarios de inversión en el mediano y largo plazo y evitar cambios que puedan afectar las previsiones de inversión”, concluye Luis Felipe Torres al referirse al crecimiento de la industria de bebidas en el país.

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