Empaques sostenibles: valiosa propuesta para pasar de la queja a la acción

Un nuevo libro del experto en envases y estrategia de marca, Guillermo Dufranc, a través de casos puntuales ejemplifica cómo el diseño es herramienta vital para otorgarles a los empaques propiedades sostenibles.

Con una edificante introducción, en la que el relato de su trayectoria profesional ofrece a los lectores propuestas de innovación, acción y compromiso, el autor argentino Guillermo Dufranc presenta su apasionante libro Packaging para salvar el planeta.

Dufranc, gerente de proyectos de la agencia de diseño Tridimage, había sorprendido ya al público con otras tres valiosas obras en las que se ofrecen pautas de acción clave para diseñadores de empaques, empresas y emprendedores.

En sus libros La Comunicación del Packaging, 2015; Marcas envasadas, 2016; y Mis Historias de Packaging 2020, Dufranc ha explorado el mundo apasionante de los empaques. En ellos brinda una visión aclaradora y por fuera de los estereotipos sobre la sostenibilidad, basada en su experiencia y reflexiones durante más de dos décadas de trabajo en diseño de empaque y branding en Latinoamérica.

Hoy en esta nueva obra, escrita durante los meses de confinamiento por la pandemia, Dufranc reúne los hábitos y la conciencia en un nivel muy personal y los integra con los empaques y su uso cotidiano, dándoles una dimensión cercana, que los visibiliza y les otorga todo su valor. La mirada del autor sobre los empaques y la sostenibilidad es completamente propositiva: “Prefiero hacer mi elección que despotricar contra lo que no se hace, quiero ser parte de la acción y no parte de la queja”, afirma al referir la experiencia de adoptar el sano hábito cotidiano de la separación de los residuos en hogares y empresas.

Packaging Para Salver El Planeta Tapa Mockup (2)Un foco central se da en la obra a la importancia que cobra el diseño como elemento esencial para otorgarles a los empaques propiedades sostenibles. “Quiero un diseño que nos ayude a un mundo más limpio”, señala el autor en la introducción de su nueva obra, “porque a veces, como en mi historia, el cambio no empieza por dentro (como nos dicen a cada rato), también puede empezar por fuera”, afirma Dufranc.

La sostenibilidad explicada

La visión aguda de la sostenibilidad que el autor expone en los primeros capítulos de Packaging para salvar el planeta, sacude de alguna manera preceptos arraigados en la industria y entre los consumidores. Dufranc asegura que la sostenibilidad existe o no, pero que nada puede ser sostenible a medias; y afirma que el empaque por sí solo no puede hacer nada para ser sostenible, “eso es algo que pueden hacer nuestras acciones”, señala.

La explicación sobre las diferencias entre sostenibilidad y sustentabilidad, después de consultas y búsquedas en distintas fuentes, despeja dudas de los lectores y lleva al autor a una conclusión de meridiana claridad: “Más allá del nombre, es preferible tener una mentalidad y acciones en función del bienestar del planeta y de la sociedad… es preferible hacer que saber cómo decirlo”.

Empresas para el mundo

Dufranc muestra en su obra ejemplos del compromiso de varias empresas con la solución de las problemáticas sociales y ambientales, destacando la importancia de adoptar un concepto de sostenibilidad y extenderlo a lo largo de todas las organizaciones. Las empresas con Certificación B, que define la aplicación de estándares éticos y modelos de creación de valor para la sociedad, basan sus operaciones en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados en la Organización de las Naciones Unidas, que Dufranc explica con elocuencia y con ejemplos de casos de la vida real.

En la obra se invita a adelantar acciones coordinadas entre gobiernos, empresas y la sociedad, que contribuyan a la construcción de un mundo mejor. En el caso de las empresas, el ejemplo de la firma sueca productora de bebidas, cremas y helados Oatly refleja el compromiso de una organización innovadora con valores esenciales como el mejoramiento de la sociedad, el uso eficiente de los recursos, la gestión articulada con los proveedores, y el papel crucial del compromiso de los colaboradores. De una manera divertida la empresa destaca en su informe aspectos centrales de sus programas de sostenibilidad, resaltando el valor de la diferenciación, de la transparencia para comunicar incluso lo que no se desea hacer público, y del recurso del humor, que no riñe con el profesionalismo ni con las metas que esperan alcanzarse.


La explicación de conceptos como la creación de consciencia, el ejemplo y la inspiración que pueden llevar a una empresa a transformar su entorno la hace Dufranc a través de un ejemplo icónico: el de la marca holandesa de chocolates Tony’s Chocolonely, que con un enfoque creativo y disruptivo dio vuelta a prácticas de explotación laboral infantil y creó un modelo de empresa exitosa, con ventas y presencia globales.

Reflexiones sobre el plástico

Dufranc es un pedagogo natural, que cuando decide transmitir sus ideas elige los mejores ejemplos, los más gráficos y descriptivos. Para ilustrar el problema de la creciente presencia de los plásticos en el entorno acude a una cita de la Fundación Ellen MacArthur, pionera en la promoción de la economía circular; haciendo un símil con el agua que se desborda de una bañera, afirma que, antes de secar el piso hay que cerrar primero la llave. En su análisis, el autor no deja por fuera las consideraciones sobre los beneficios del plástico y el papel crucial que este material juega en el bienestar de la sociedad y en la reducción del desperdicio de alimentos, y explica sus verdaderos impactos medioambientales. ¿El problema es el plástico o somos nosotros?, pregunta Dufranc, abriendo un amplio espacio de reflexión y discusión al que aporta datos sólidos y bien documentados.   

También inspiradores son los ejemplos que se muestran en el libro sobre una empresa como Seventh Generation y su visión de largo plazo para adoptar estrategias efectivas de reciclaje y reutilización, que la vincularon con Unilever, y le han permitido extender el alcance de su misión social y medioambiental.

Al tema del reciclaje, se dedica en el libro un capítulo entero, en el que se pone un énfasis especial en el papel del diseño con proyección al ciclo de vida de los empaques. El análisis comprende las botellas en sus distintos materiales, las características que podrían facilitar su reciclaje, la gestión apropiada de las tapas y etiquetas, entre otros elementos que podrían dar lugar al diseño y a la producción de una botella ideal.

El análisis de las botellas actuales da paso a una presentación sobre la sustitución posible mediante la fabricación de las “botellas de papel”. Para este concepto, que cobra auge actualmente, el autor describe los retos y dudas que plantea, y las oportunidades que ofrece para la reducción de la huella de carbono, la optimización de la separación y su uso extensivo en productos de alto consumo.

Un mundo abierto a la creatividad

Cuando la sostenibilidad se mira desde una perspectiva de nuevas y buenas oportunidades, los ejemplos presentados en el libro cautivan por la posibilidad de hacerse desde los niveles más básicos. Y ese es el caso de una empresa que Guillermo Dufranc destaca en su libro, para mostrar la magnitud del impacto que el desarrollo de una idea puede alcanzar. La presentación del caso de la cervecería BrewDog, que surgió como un emprendimiento de garaje y tiene hoy proporciones de gran alcance, resalta sus impactos positivos en términos de huella de carbono, reciclabilidad, reutilización de producto, reforestación y acciones de respaldo a la protección en tiempos de pandemia.

La innovación en el uso de los empaques se muestra también en Packaging para salvar el planeta con la presentación de iniciativas como las de la “compras cero residuos”, que acuden a la venta de productos sin empaque o reutilizando los previamente usados y anuncian “el comienzo del fin de los envases desechables”.


   Vea este video acerca de la estrategia de reutilización en los empaques y el poderoso modelo de Algramo. 

Las nuevas ideas no tienen límites y funcionan en cualquier segmento del mercado. Con la presentación del caso de Lush, una empresa de cosméticos naturales elaborados a partir de frutas y verduras se muestra en el libro un ejemplo excepcional de producción y consumo responsable. Los productos de esta marca reflejan el costo de los materiales y no del envase, y el fabricante desestimula el consumo excesivo, asesora a los clientes sobre sus necesidades reales, eliminan los empaques innecesarios y emprende efectivas campañas de antimercadeo.

Packaging para salvar el planeta sugiere en su título que se ofrecerán en sus páginas lineamientos para seguir un camino sostenible. Y eso precisamente lo que el lector encuentra en los capítulos finales del libro, en los que se invita a los lectores a llevar los preceptos de la sostenibilidad a su vida más cotidiana y doméstica y a superar las barreras de la practicidad, el conocimiento, la economía o la conveniencia.

Dufranc emprende una tarea en este campo digna de reconocimiento: hace un inventario de todos los puntos de contacto que una persona puede tener con los envases en un día corriente e invita a los lectores a pensar en qué podrían hacer con ellos: evitarlos, recargarlos, reducir su número o tamaño, reciclarlos. Este recorrido lleva a los lectores por todos los rincones de su hogar, considerando los envases de productos de cuidado personal en el baño, los de alimentos a la hora del desayuno y la comida, y los de productos de limpieza del hogar, entre otras aplicaciones de uso cotidiano.

Pero su análisis exhaustivo no se queda allí, en uno de los capítulos finales Dufranc dedica varias páginas a una juiciosa evaluación de los diferentes materiales utilizados en los empaques, detallando sus distintas presentaciones, características y beneficios. Plásticos, bioplásticos, papel, cartón, vidrio y metal son parte de la lista de materiales explicados, para los cuales se ofrece además consideraciones a la hora de su elección.

 El libro de Guillermo Dufranc Packaging para salvar el planeta es un trabajo sobre un tema crucial y de actualidad, escrito con un lenguaje familiar y directo, que resuena en la mente de los lectores. Frente a un reto tan enorme como el de la sostenibilidad y la protección del planeta, la inclusión que se hace en el texto de una gama tan amplia de aspectos relevantes, le dan una verdadera dimensión global. La obra es un llamado a actuar, a decidir conscientemente y a ser parte de ese cambio para el que se requiere un decidido compromiso.

Fiel a su estilo, el autor resume en un ejemplo contundente la dificultad, y a la vez la necesidad de transformar nuestros hábitos y nuestro estilo de vida. “El 10 de junio de 1945, a las seis de la mañana, el tráfico de Argentina amanecía con un cambio drástico: el cambio de mano de la izquierda a la derecha en las calles y rutas del país… Era inevitable, ya lo habían implementado el resto de los países de América y solo faltaban Argentina y Uruguay”, cuenta Dufranc en el libro, antes de concluir que, de manera similar para el caso de los empaques  y la sostenibilidad, los protagonistas de las transformación somos nosotros: “De una manera u otra, el cambio está en nuestras manos, nuestros teclados, nuestros mouses, aulas, pizarrones, tableros de dibujo, conversaciones entre familiares y amigos, en nuestras casas, lugares de trabajo, y en todos los entornos en donde elijamos vivir nuestras vidas de una manera sostenible”.

El libro se puede conseguir en www.dufranc.com.ar

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