Postobón empleará en sus envases 70% de PET reciclado en 2024

Postobón, Enka de Colombia y Eko Red se alían para aprovechar al máximo los residuos plásticos e integrar en la fabricación de envases un alto contenido de material reciclado.

Postobón es una empresa que todos los colombianos conocen; sus aguas, jugos y gaseosas se distribuyen a lo largo y ancho del país. Los productos de Postobón se envasan en botellas de vidrio y de PET, en latas y en cajas de Tetra Pak, en distintas soluciones de empaque para las cuales el fabricante ha trazado planes ambiciosos de reciclabilidad.
Postobón es una empresa que todos los colombianos conocen; sus aguas, jugos y gaseosas se distribuyen a lo largo y ancho del país. Los productos de Postobón se envasan en botellas de vidrio y de PET, en latas y en cajas de Tetra Pak, en distintas soluciones de empaque para las cuales el fabricante ha trazado planes ambiciosos de reciclabilidad.

Desde distintos frentes, empresas fabricantes de productos de consumo en Colombia se esfuerzan por avanzar hacia el modelo de la economía circular. 

Un proyecto de ley en Colombia, que restringe severamente la utilización de plásticos de un solo uso, aprobado en primera instancia en la Cámara de Representantes el 26 de marzo pasado y en trámite para su confirmación en el Congreso, ha despertado las alarmas de muchos fabricantes de bienes de consumo. A diferencia de las legislaciones en otros países de la región y del mundo, que centran las prohibiciones en artículos como los popotes (pajillas o pitillos) y las bolsas plásticas, la normatividad colombiana extendería la regulación a empaques para alimentos de consumo inmediato, lo mismo que a platos, bandejas, cuchillos, tenedores, cucharas y vasos, creando serios obstáculos a la comercialización de muchos productos, entre estos los de los sectores de alimentos y bebidas.

La respuesta a estas medidas no se ha hecho esperar. Empresas líderes en el país han comenzado a hacer mucho más visibles sus estrategias para contribuir a la reducción de la generación de residuos y adelantar una adecuada gestión de los materiales plásticos utilizados para los envases de sus productos, resaltando, además, los esfuerzos que vienen adelantando en temas de reciclabilidad y reciclaje, educación de los consumidores e impulso a iniciativas orientadas hacia los conceptos regenerativos de la Economía Circular.

Recursos desaprovechados

En Colombia salen anualmente al mercado más de un millón y medio de toneladas de empaques, de las cuales 145.000 corresponden a contenedores y botellas fabricadas a partir de PET. Gran parte de estas botellas se utilizan en el envasado de bebidas gaseosas y de agua, y su inadecuada disposición se ha convertido en un apremiante problema de contaminación.

En Colombia salen anualmente al mercado más de un millón y medio de toneladas de empaques, de las cuales 145.000 corresponden a recipientes y botellas fabricadas a partir de terfeltalato de polietileno, conocido como PET.En Colombia salen anualmente al mercado más de un millón y medio de toneladas de empaques, de las cuales 145.000 corresponden a recipientes y botellas fabricadas a partir de terfeltalato de polietileno, conocido como PET.

A pesar de que el PET tiene un potencial casi ilimitado de reciclabilidad, en Colombia se recupera menos de una tercera parte de los envases producidos con este material. La pobre cultura de los consumidores acerca de cómo disponer adecuadamente los residuos, la inexistencia de planes estructurados de selección y recuperación selectiva de las empresas de servicio público de aseo, y la desarticulación entre las entidades públicas responsables de establecer las normas de reciclaje son obstáculos que impiden un mayor aprovechamiento del PET reciclado y su reutilización en la elaboración de nuevos productos. Por eso resultan tan destacables los esfuerzos que se adelantan desde distintos frentes en Colombia para aumentar los índices de reciclaje y reducir el impacto de los plásticos sobre el medioambiente.

Un círculo virtuoso de generación de valor

Postobón es una empresa que todos los colombianos conocen; sus aguas, jugos y gaseosas se distribuyen a lo largo y ancho del país. Los productos de Postobón se envasan en botellas de vidrio y de PET, en latas y en cajas de Tetra Pak, en distintas soluciones de empaque para las cuales el fabricante ha trazado planes ambiciosos de reciclabilidad, con los que espera asegurar el aprovechamiento del cincuenta por ciento del total de los envases que sacan al mercado. Este propósito está respaldado por un programa de economía circular que promueve el consumo de bebidas en envases retornables, estimula su diseño con un enfoque en el ciclo de vida e impulsa el reciclaje en el país.

Las metas que Postobón se ha propuesto para el reciclaje del PET de sus botellas, para el año 2024, son ambiciosas: utilizar en sus envases 70% de material reciclado. Para lograr este objetivo, el fabricante acude a la innovación, creando iniciativas y programas que buscan aumentar el material aprovechable mediante sistemas de puntos de captación de residuos, campañas educativas que crean consciencia sobre la responsabilidad de la separación en la fuente, y la consolidación de cadenas de reciclaje, entre otras iniciativas que están mostrando resultados altamente positivos.

Actores del cambio

El trabajo de una red extensa de recuperación de materiales es la base de la estrategia de reutilización del PET para la producción de nuevos envases por parte de Postobón y de otros fabricantes de bebidas en Colombia. Un actor inicial del proceso es Eko Red, una empresa creada como parte de una alianza estratégica entre Coopernka y Enka de Colombia, que abastece, procesa y comercializa material reciclado obtenido del trabajo de de recolección de recicladores organizados. Eko Red respalda el desarrollo de cerca de 30 cooperativas de recicladores y recibe diariamente alrededor de 1,7 millones de envases de PET, obtenidos en los 26 departamentos de Colombia donde tiene presencia, y son recibidos en sus tres centros de acopio ubicados en las ciudades de Medellín, Cali y Bogotá.

Eko Red respalda el desarrollo de cerca de 30 cooperativas de recicladores y recibe diariamente alrededor de 1,7 millones de envases de PET, obtenidos en los 26 departamentos de Colombia donde tiene presencia, y son recibidos en sus tres centros de acopio ubicados en las ciudades de Medellín, Cali y Bogotá.Eko Red respalda el desarrollo de cerca de 30 cooperativas de recicladores y recibe diariamente alrededor de 1,7 millones de envases de PET, obtenidos en los 26 departamentos de Colombia donde tiene presencia, y son recibidos en sus tres centros de acopio ubicados en las ciudades de Medellín, Cali y Bogotá.

El reciclaje de materiales como el PET y su utilización en la fabricación de nuevos envases cuestiona de alguna manera la clasificación de las botellas como “plásticos de un solo uso”, pues “el PET es reciclable infinitas veces”, asegura Enka en la exposición de su compromiso de crear materias primas sustentables que agreguen valor a las marcas de sus clientes.El reciclaje de materiales como el PET y su utilización en la fabricación de nuevos envases cuestiona de alguna manera la clasificación de las botellas como “plásticos de un solo uso”, pues “el PET es reciclable infinitas veces”, asegura Enka en la exposición de su compromiso de crear materias primas sustentables que agreguen valor a las marcas de sus clientes.

El material de PET reunido y compactado por Eko Red se transforma mediante procesos de alta tecnología en resinas, fibras y filamentos, utilizados en la producción de nuevas botellas y de otros productos plásticos. Este procedimiento lo realiza Enka de Colombia, una empresa de larga tradición en el país, que inició operaciones en 1966 bajo la propiedad del Grupo Akzo Nobel y de varias textileras locales. Con su alta capacidad de procesamiento de PET reciclado, que alcanza las 34 mil toneladas anuales es una de las plantas más modernas que existen —y la más grande de Suramérica—, Enka logra procesar más de 1.000 millones de botellas de PET al año, que equivalen, en términos ambientales, a ahorrar la energía consumida por 295 mil hogares, reducir en un 72% el dióxido de carbono emitido a la atmósfera y retirar de circulación aproximadamente 11.000 vehículos.

Las botellas fabricadas con resinas de PET totalmente recicladas ofrecen las propiedades de calidad e inocuidad de las resinas vírgenes, y la referencia Eko-Pet, utilizada en la fabricación de las botellas, cuenta con las certificaciones para el contacto con alimentos, de autoridades sanitarias como FDA, de Estados Unidos, EFSA, de Europa, e Invima, de Colombia.

Para cerrar la brecha

A pesar de los esfuerzos como los de la cadena de la alianza entre Eko Red, Enka y Postobón, los beneficios descritos se derivan del reciclaje de apenas una parte del material de PET que se produce en Colombia. La contaminación con 4.000 millones de botellas inadecuadamente dispuestas al año representa un serio problema ambiental, pues menos de la tercera parte de las botellas de PET que se producen se recuperan.

El reciclaje de materiales como el PET y su utilización en la fabricación de nuevos envases cuestiona de alguna manera la clasificación de las botellas como “plásticos de un solo uso”, pues “el PET es reciclable infinitas veces”, asegura Enka en la exposición de su compromiso de crear materias primas sustentables que agreguen valor a las marcas de sus clientes. Por eso, todas las acciones que se emprendan para incrementar la disponibilidad de materiales aprovechables representan pasos muy importantes para la solución del problema de contaminación con plásticos.

El trabajo que realizan diariamente más de 26.000 personas en Colombia, que recuperan el 55 por ciento de los materiales que se reciclan, avanza decididamente con campañas para que el consumidor separe en la fuente y genere una mayor disponibilidad para los recicladores. La formalización de sus actividades y el mejoramiento de los sistemas de recolección y clasificación servirán también para incrementar las tasas de recolección y aprovechamiento de los residuos.

Empresas como Postobón se enfocan en estrategias de alto impacto que fomenten la madurez de los mercados de materiales no desarrollados, y con iniciativas que buscan crear una cultura de separación en la fuente.

En 2018, el fabricante firmó una alianza para instalar en colegios, universidades y centros comerciales kioscos para la recuperación de envases de PET, cartón y aluminio; en varios municipios del país se ha asociado con organizaciones comunitarias para implementar esquemas de reciclaje eficientes; y ofrece apoyo logístico a tenderos y recicladores para la recolección de materiales reciclables en las playas y centros urbanos en distintas ciudades de la costa Caribe colombiana.

Las iniciativas de empresas como Enka, que utiliza en sus productos hasta un 53 por ciento de materia prima recuperada y proyecta la instalación de nuevas plantas de reciclaje para ampliar los beneficios ambientales, son igualmente contribuciones importantes para la solución a los problemas de contaminación medioambiental. En 2018, Enka inició la operación de una planta para el reciclaje de tapas y etiquetas, con la que cierra el ciclo completo de aprovechamiento de los materiales de las botellas de PET.

La participación gubernamental en esta cruzada, además de la expedición de las leyes y reglamentaciones, bien podría enfocarse hacia acciones que promuevan de manera efectiva los esfuerzos orientados a alcanzar mayores índices de reciclaje en Colombia, promoviendo la articulación entre las distintas entidades para fijar normas viables y velar por su cumplimiento, lo mismo que impulsando la creación de rutas selectivas que los operadores del servicio público de aseo implementen en su trabajo de recolección de los residuos.

Todo parece apuntar a que es la unión de los esfuerzos coordinados de todos la que hará posible el avance hacia la adopción de un modelo de economía más racional, y contribuirá a hacer de los ríos, playas y mares entornos libres de la presencia de los ubicuos residuos plásticos.

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