TriCiclos: La basura es un error de diseño

Con conceptos disruptivos sobre el reciclaje y la sustentabilidad, la empresa chilena TriCiclos extiende su presencia y el impacto de sus operaciones en América Latina, tras recibir durante el Foro Económico Mundial el premio Dell Circular Economy.

En la foto Gonzalo Muñoz, CEO de TriCiclos. En su portafolio de servicios la empresa integra sistemas de logística inversa, recolección selectiva domiciliaria, servicios por parte de recicladores de base, aplicación de diversos modelos de reciclaje, asesorías y programas educativos orientados a crear y consolidar hábitos de uso y disposición que se traduzcan en menos basura.
En la foto Gonzalo Muñoz, CEO de TriCiclos. En su portafolio de servicios la empresa integra sistemas de logística inversa, recolección selectiva domiciliaria, servicios por parte de recicladores de base, aplicación de diversos modelos de reciclaje, asesorías y programas educativos orientados a crear y consolidar hábitos de uso y disposición que se traduzcan en menos basura.

Una noticia que se produjo durante el pasado Foro Económico Mundial en Davos resonó con fuerza en el escenario latinoamericano. Se trató de la entrega del premio Dell Circular Economy People’s Choice que equivale al premio ´Óscar´ de la economía circular a la empresa chilena TriCiclos, creadora de un modelo que busca impulsar regulaciones efectivas y aplicables sobre gestión de residuos y cuyo trabajo durante cerca de una década ha evitado que lleguen a los vertederos más de 33.000 toneladas de residuos e impedido que se emitan 140.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Creada en 2009, en Chile, TriCiclos concentra su actividad en los pilares de la sostenibilidad en los campos social, ambiental y financiero para buscar soluciones que reduzcan la generación de residuos y revolucionen el concepto del reciclaje en el mundo. Hoy, la empresa está presente en Chile, Brasil, Perú y Colombia, adelanta operaciones en cuarenta ciudades y cuenta con un equipo de trabajo conformado por 380 personas.

Por un mundo sin basura

Imaginar un mundo en el que no exista basura puede parecer para muchos una premisa quijotesca, pero no para los directores de TriCiclos, que encaminan sus esfuerzos hacia ese propósito y consideran la basura como un error de diseño de los productos y empaques. “Hemos abrazado la idea de terminar con el concepto de basura y desarrollar estrategias, productos y servicios orientados a una producción que comience a partir de no producirla”, dijo Rodolfo Poblete, director ejecutivo de TriCiclos en Colombia en una charla reciente con Mundo PMMI.

“Hemos abrazado la idea de terminar con el concepto de basura y desarrollar estrategias, productos y servicios orientados a una producción que comience a partir de no producirla”, dijo Rodolfo Poblete, director ejecutivo de TriCiclos en Colombia en una charla reciente con Mundo PMMI.“Hemos abrazado la idea de terminar con el concepto de basura y desarrollar estrategias, productos y servicios orientados a una producción que comience a partir de no producirla”, dijo Rodolfo Poblete, director ejecutivo de TriCiclos en Colombia en una charla reciente con Mundo PMMI.

Rodolfo y los directivos de TriCiclos comprenden que la resolución del tema de las basuras no es tan solo un problema de manejo, sino que tiene raíces culturales profundas que deben abordarse desde distintas disciplinas y perspectivas. Por eso, en su portafolio de servicios la empresa integra sistemas de logística inversa, recolección selectiva domiciliaria, servicios por parte de recicladores de base, aplicación de diversos modelos de reciclaje, asesorías y programas educativos orientados a crear y consolidar hábitos de uso y disposición que se traduzcan en menos basura contaminando el medio ambiente.

Herramientas para el cambio

En 2016, como parte de un desarrollo constante de iniciativas orientadas a la racionalización en la gestión de los residuos, TriCiclos diseñó una herramienta con la cual los productores pueden determinar el grado de reutilización de un empaque en un contexto territorial particular. Denominado Índice de Reciclabilidad, este instrumento se ha convertido en un valioso mecanismo que utilizan hoy más de veinte empresas líderes en Chile para introducir el reciclaje y la reincorporación de sus materiales de empaque en las cadenas de reprocesamiento. “Antes no se miraba desde el diseño el concepto de la reutilización. Nuestro índice se ha ido perfeccionando y digitalizando para crear una herramienta robusta de gestión que permite crear, comercializar y disponer los empaques de una manera sostenible”, anota Poblete.

Otro instrumento que respalda el propósito de TriCiclos es el inventario de materiales con el que puede analizarse volumétricamente cuáles de ellos utiliza una empresa en un período de gestión determinado, y medir el impacto que estos tienen sobre los pronósticos de ventas. “Es una herramienta importante porque cambia la dimensión de la observación del impacto de los empaques sobre el entorno, y permite, a la vez, comprender qué tan reciclables son y conocer oportunidades de mejoramiento que se abren en cuanto a su diseño”, explica el director de TriCiclos en Colombia.

El proceso de creación de estas herramientas lo adelantó un equipo interdisciplinario, conformado por ingenieros, agrónomos, químicos, periodistas y sociólogos, entre otros profesionales, que contribuyen con sus aportes a crear mecanismos integrales de gestión de los residuos. “Cuando se aborda el tema de las basuras no buscamos resolver simplemente una problemática logística, sino una que probablemente tenga profundas raíces culturales; y para encontrar soluciones se requieren profesionales de muchos ámbitos que permitan crear herramientas más holísticas”, asegura Poblete.

En conjunto con los recicladores

Una de las iniciativas más reconocidas de TriCiclos en las ciudades donde adelanta sus proyectos son los Puntos Limpios, estaciones de valorización de residuos en los que los ciudadanos disponen voluntariamente los materiales utilizados y conocen el concepto del reciclaje. Estos lugares funcionan, además, como pequeñas plantas de valorización de los residuos, donde se segregan, se enfardan y se alistan, separados y limpios, antes de pasar a convertirse en materia prima de un proceso industrial. “Los Puntos Limpios son espacios en los que se genera una transformación cultural, mediante un intercambio educativo entre los usuarios y las personas que los manejan, altamente sensibilizadas y motivadas para enseñarles a los primeros que el cambio de la realidad pasa por sus manos”, explica Poblete.

Puntos Limpios, estaciones de valorización de residuos en los que los ciudadanos disponen voluntariamente los materiales utilizados y conocen el concepto del reciclaje. Estos lugares funcionan, además, como pequeñas plantas de valorización de los residuos.Puntos Limpios, estaciones de valorización de residuos en los que los ciudadanos disponen voluntariamente los materiales utilizados y conocen el concepto del reciclaje. Estos lugares funcionan, además, como pequeñas plantas de valorización de los residuos.

En Chile, Brasil, Perú y Colombia funcionan hoy más de 210 operaciones bajo este modelo, que cambian en tamaño y formato de acuerdo con las condiciones particulares de cada lugar. En cada uno de ellos se hace énfasis en un fundamento relevante de la filosofía de TriCiclos: que la gestión sostenible de los residuos pase por el cambio de hábitos de los consumidores.

En este empeño educativo la empresa vinculó el trabajo de los recicladores de base, que han compartido los conceptos de TriCiclos y han identificado conjuntamente factores comunes en el campo de reciclaje. A partir de este acercamiento se comenzaron a desarrollar modelos sociales, como la venta de proyectos de reciclaje a empresas con la capacidad de vincular a los recicladores bajo un modelo de cooperativismo. Este esquema les ha servido para superar la gestión de los residuos desde las calles y desempeñarse como educadores y emprendedores ambientales, con herramientas brindadas por TriCiclos en áreas de costos, gestión empresarial, estructuración de proyectos, venta de servicios, manejos operativos, atención a los clientes y gestión de riesgos, entre otros temas que les ayuden a formalizar sus estructuras de trabajo. “En Brasil trabajamos con muchas cooperativas y en Chile estamos muy cerca de un movimiento nacional de recicladores de base. Igualmente, a través de la Red Latinoamericana y del Caribe para el Reciclaje logramos consolidar relaciones con distintos sectores en varios países de la región”, afirma Poblete.

De la mano con la industria

TriCiclos deriva su nombre de los ciclos esenciales de la sostenibilidad en los campos social, ambiental y financiero, y enfoca su trabajo en el avance hacia una economía circular. La empresa cuenta hoy con una certificación como empresa “B”, una calificación creada en 2016 por B-Lab, en Estados Unidos, bajo el precepto de “redefinir el éxito en el mundo de los negocios”. Las organizaciones bajo esta categoría buscan trabajar con altos niveles de transparencia y proponen una cultura organizacional en la que las personas contribuyan a crear un cambio positivo en la sociedad y en el medio ambiente, o, como lo resume TriCiclos en su presentación corporativa: “Ser una empresa B es una forma de demostrar nuestro compromiso con el triple resultado, ayudando a resolver problemas de la humanidad, aspirando siempre a aplicar las mejores prácticas, con la debida sustentabilidad económica”.

Esta orientación define para TriCiclos la manera de relacionarse con la industria, integrándola como una protagonista que debe participar también activamente en la redefinición de sus empaques y en una nueva evaluación sobre su final de vida. TriCiclos trabaja de cerca con fabricantes de materiales y productores de bienes de consumo para empezar a cambiar su visión sobre los empaques. “La percepción de los clientes sobre las empresas no se limita ahora a la capacidad que tienen de suplir sus necesidades, sino que esperan una oferta de productos bien diseñados y de bajo impacto ambiental”, señala Poblete.

Con la industria, la empresa enfatiza los conceptos de sostenibilidad y una concepción diferente sobre la basura. Por eso, uno de sus desafíos consiste en propiciar cambios en la relación que las personas y las empresas tienen con los productos, identificando cuándo los diseños han sido creados para permitir el reciclaje. “Hay que suprimir el concepto de la basura y hablar más bien de ciclos. La basura no existe en la naturaleza y hay que dedicar toda la inteligencia de las personas y de las empresas para que no se genere, para lograr que los residuos se conviertan en alimento para nuevos procesos”, dice Poblete.

La educación es la clave

Centrar la solución de los impactos ambientales y el avance hacia la economía circular en la educación resulta entonces una estrategia lógica para TriCiclos, que puede apreciarse en sus distintas iniciativas. De allí que la empresa busque propiciar espacios de conversación para generar cambios en la concepción y en los hábitos de consumo. Los mecanismos utilizados comprenden desde asesorías a grandes corporaciones hasta la presencia en jardines infantiles, espectáculos masivos o la creación del bus del reciclaje, que recorre más de cien colegios al año presentando actos organizados con los profesores para ofrecer a niños y jóvenes nuevas perspectivas sobre temas de reducción, reutilización y reciclaje.

Bus del reciclaje de TriCiclos, que recorre más de cien colegios al año en Chile, presentando actos organizados con los profesores para ofrecer a niños y jóvenes nuevas perspectivas sobre temas de reducción, reutilización y reciclaje.Bus del reciclaje de TriCiclos, que recorre más de cien colegios al año en Chile, presentando actos organizados con los profesores para ofrecer a niños y jóvenes nuevas perspectivas sobre temas de reducción, reutilización y reciclaje.

Con ejecutivos de distintas industrias, TriCiclos realiza charlas de sensibilización que propicien nuevas oportunidades de comprensión sobre los problemas de los residuos, y con los consumidores promueve iniciativas de cambios de hábitos de compra, la elección de materiales más reciclables y la adopción de maneras coherentes de consumir y disponer. “Queremos hacer que la sustentabilidad sea contagiosa. Entendemos los residuos como una consecuencia de nuestros hábitos de consumo y del modelo de desarrollo; por lo tanto, vemos en ellos una herramienta para lograr cambios culturales y de los procesos productivos”, declara TriCiclos como uno de los postulados de su misión.

Más que plásticos

Los plásticos, por su amplio uso, inadecuada disposición y extendida presencia como factor de impacto son el foco de la atención y de las preocupaciones ambientales. Otros materiales como el vidrio, los derivados de la celulosa y los metales también crean impactos ambientales importantes, y han sido para TriCiclos un área de constante atención y gestión desde su creación.

En los Puntos Limpios de TriCiclos se reciben hoy, entre otros materiales, papeles blancos, vidrios transparentes, envases de aluminio, polipropileno, polietileno rígido y flexible, polietileno tereftalato de color y transparente, envases de larga vida, cartón, revistas y periódicos.

Gonzalo Muñoz Abogabir, Cofundador y CEO Global de TriCiclos recibiendo el premio Dell Circular Economy People´s Choice –equivalente al Premio ‘Óscar´de la Economía Circular— durante el Foro Económico Mundial el pasado febrero.Gonzalo Muñoz Abogabir, Cofundador y CEO Global de TriCiclos recibiendo el premio Dell Circular Economy People´s Choice –equivalente al Premio ‘Óscar´de la Economía Circular— durante el Foro Económico Mundial el pasado febrero.

Más en Sustentabilidad