Consulta popular rechaza planta de Constellation Brands en Mexicali

Un 76,1 por ciento de los votantes se opuso a la terminación de las instalaciones, que se encontraban en un 70 por ciento de su construcción, con una inversión que ascendía a 1.400 millones de dólares.

2016 04 07 15 34 Constellationbrands Cropped 70

Gran conmoción ha creado en México la decisión expresada el pasado fin de semana por la ciudadanía de Mexicali de no permitir la continuación de las obras de la nueva planta que Constellation Brands había iniciado desde hace varios meses, cerca a la frontera con Estados Unidos. La marca, listada como una compañía Fortune 500, produce y comercializa cerveza, vino y licores, y es el mayor importador de cerveza al mercado estadounidense.

El principal factor considerado por los pobladores para llegar a esta decisión fue la amenaza de un desabastecimiento de agua potable, un temor que había sido desestimado por Constellation Brands con estudios del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, que mostraba que la disponibilidad del agua en el Valle de Mexicali es de 2.950 millones de metros cúbicos, y que con el uso de 1,75 millones de metros cúbicos por parte de la cervecera (0,016 del total) no se pondría en riesgo el suministro para la población.

La medida dio lugar a fuertes reacciones de la comunidad empresarial mexicana y se reflejó en una drástica caída de 14,28 por ciento en el valor de las acciones de Constellation Brands en la Bolsa, que se cotizó en 105,24 dólares por título. Distintas asociaciones y agremiaciones empresariales expresaron su descontento con la medida, que consideraron lesiva de la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros, y negativa para la creación de empleos e ingresos para las comunidades de Mexicali y de la región fronteriza del país. “Se trata de una inversión privada y extranjera, que tenía todos los permisos en regla y que estaba en un proceso avanzado de concluirse”, señaló en un comunicado público el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México.

El rechazo de la decisión fue respaldado igualmente por la poderosa Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), que en un comunicado expresa sus inquietudes por la legalidad de la consulta y transmite la preocupación de cerca de 120 agrupaciones de los sectores que se ven afectadas como participantes de las cadenas logística y de valor que generarían la nueva instalación de Constellation Brands en Mexicali.  “Es absurdo que, justo en este difícil momento por el que atravesamos, se realice una llamada “consulta popular” carente de fundamento legal para suspender una cuantiosa inversión privada casi finalizada que, para realizarse, había obtenido todos los permisos y licencias del caso”, señaló la Concamin en un comunicado de prensa sobre la decisión.

La posición oficial sobre la suspensión de la construcción de la planta fue expresada por el presidente mexicano, Manuel Andrés López Obrador, quien en una rueda de prensa afirmó que el gobierno no se opone a la inversión extranjera ni a la creación de empleos que esta general, pero que es necesario tomar en cuenta la opinión de las comunidades. “Vamos a buscar la forma de que tengan facilidades si así lo desean, de poder poner su planta en otros sitios, en regiones donde haya agua y hablar con ellos para ayudarlos en todo”, afirmó.

Los defensores del proyecto sostienen que es sorprendente que el presidente haya llamado a una consulta con tan poca anticipación y que la participación en esta haya sido de apenas el 3,5 por ciento de los habitantes de Mexicali, además de haberse realizado en medio de la crisis del coronavirus, contradiciendo todas las medidas de salubridad y, señalan los críticos de la decisión, en medio de un estancamiento de la economía y de una drástica reducción del peso mexicano.        

Más en Inteligencia de Negocios