Conectividad: parte integral de las plantas de envase y procesamiento

¿Por qué cada vez es más importante el uso de la inteligencia en la maquinaria de empaque y procesamiento?

Dr. Stefan Koenig
Dr. Stefan Koenig

Una visión aclaradora de las oportunidades que abre la conectividad para las industrias de procesamiento y empaque nos ofrece el CEO de Bosch Packaging Technology, Dr. Koenig.

¿Por qué cada vez es más importante el uso de la inteligencia en la maquinaria de empaque y procesamiento?

DSK: Lo primero es que considero que la inteligencia debe empezar desde la máquina, es algo concreto que debe aportarse a los equipos. Por eso buscamos en nuestras soluciones integrar parámetros decisivos, aquellas cualidades que queremos que se traduzcan en una mejor calidad para los productos. En este sentido, hacemos énfasis en la investigación sobre información relacionada, para mirarla con métodos estadísticos y tratar de descubrir si puede obtenerse mayor conocimiento sobre las máquinas para efectos de una productividad superior y de un mejor mantenimiento.

LR: ¿Hasta qué punto considera que la conectividad se está convirtiendo en un estándar en la industria de los equipos para procesamiento y empaque?

DSK: En muchas industrias se está convirtiendo en un estándar. Sin embargo, en la industria de empaque y de procesamiento, en particular, hay aún mucho por hacer. Los empresarios están decidiendo si instalar estándares o acudir a soluciones avanzadas en la nube, para conectar las máquinas directamente a soluciones de software que se encuentran disponibles allí, y evitar de esta manera la inversión en sistemas MES. De cualquier manera, las máquinas tienen que conectarse hoy a alguno de los sistemas disponibles de gestión para controlar toda la producción y monitorear su desempeño. La tendencia es muy fuerte y con seguridad veremos distintos tipos de nuevas soluciones en un futuro próximo.

LR: ¿Cuáles son esas soluciones nuevas esperadas que menciona?

DSK: Las soluciones básicas ya se encuentran disponibles; lo que no lo está son los servicios integrales, pues alguien debe interpretar los datos y muchas compañías no tienen la experiencia para trabajar con estos datos; pues no cuentan con las personas para hacer esta tarea y mejorar la producción. Por eso, deben unirse las soluciones disponibles con las personas idóneas para aprovechar su capacidad y mejorar el desempeño en la producción.

LR: ¿En qué medida el internet industrial de las cosas, IIoT, está revolucionando realmente hoy a las industrias de procesamiento y empaque?

DSK: No veo una transformación actual de 180 grados. Sencillamente, las empresas se encuentran en búsqueda de diversas maneras para mejorar su productividad, y gran parte de las soluciones del internet industrial de las cosas (IIoT, por su sigla en inglés) responden a esta necesidad mediante soluciones de tecnología de la información, que permiten una implementación gradual y generar conectividad y aumento de la calidad.

LR: ¿Cuál es el impacto que pueden generar en la planta las herramientas de gestión de los ciclos de productividad, así como en la eficiencia general de los equipos?

DSK: La gestión de las operaciones de la planta significa para nosotros el trabajo conjunto de los operarios y de los equipos, y la búsqueda del mejoramiento de sus actividades diarias. Bosch ofrece varios dispositivos para mostrar en pantallas la información de producción, para ser compartida con los directivos y los operarios. Es posible, por ejemplo, observar los datos de producción del día anterior, ver qué sucedió y decidir en consecuencia cuál es el siguiente paso para mejorar. Otro grupo de usuarios de estas soluciones son los encargados del mantenimiento, que deben tener acceso a los datos de las máquinas. Con ellas se puede programar las tareas de mantenimiento y monitorear el estado de las máquinas, entre otras operaciones.

LR: ¿Hasta qué punto las interfaces hombre-máquina de Bosch están coadyuvando en la eficiencia en las plantas de producción?

DSK: Desarrollamos hace tres años la HMI 4.0 para integrarla en todas nuestras máquinas y, básicamente, permite un vínculo directo a la forma como las personas trabajan. La interfaz no cuenta con un menú desde el cual puede seleccionarse cualquier tema, sino que, por ejemplo, cuando se presenta una situación de cambio de formato, el operario recibe instrucción paso a paso y es guiado a lo largo del proceso. En el caso de una reparación, puede acceder al flujo de todo el trabajo necesario para cumplir esa tarea. Esto facilita enormemente las cosas, pues suprime la elección y brinda al operario o técnico una orientación precisa y clara. Esto forma parte fundamental de la inteligencia de la máquina.

LR: ¿De qué forma aportan los Sistemas de Respaldo al Mantenimiento (MSS, por su sigla en inglés) y cómo pueden ayudar a lograr un mayor rendimiento?

DSK: El público objetivo de este sistema es el equipo de mantenimiento de las empresas, que puede tomarlo e ir a la máquina, escanear su código y obtener los datos y especificaciones, sin necesidad de llevar los documentos en papel. Los datos que pueden obtenerse incluyen el tiempo de funcionamiento, cuándo debe hacerse la siguiente inspección regular, cuál puede ser la causa probable de una avería. El equipo puede tomar entonces esta información y planear el próximo mantenimiento preventivo, o programar también qué tipo de trabajos quieren hacer en la máquina el día siguiente. Puede tener acceso además a videos y fotos que muestran cómo realizar la operación de mantenimiento, para el caso de trabajos que no han realizado antes, o que se ejecutaron hace mucho tiempo y de los cuales no se tiene un recuerdo muy preciso. Es en definitiva una herramienta muy práctica para el equipo de mantenimiento.

LR: ¿Cuáles cree que son las posibilidades reales de implementar la digitalización de la fábrica de procesamiento y envase en los países de América Latina?

DSK: No debería existir ninguna razón por la cual América Latina se encuentre rezagada. En las universidades de la región hay muchas personas jóvenes que estudian los temas relacionados con las tecnologías de la información, ciencias de la computación, mecatrónica, y que están en un nivel de competitividad global. Creo que hay que interesarlos y atraerlos a las industrias de procesamiento y empaque, porque se trata de un interés general en el mundo. Latinoamérica puede ponerse al día, y no es necesario hacer grandes inversiones en TI, pues es posible ahora utilizar soluciones en la nube. Creo que las compañías en América Latina invertirán cada vez más en soluciones orientadas al futuro, tal vez no al ritmo de otros países, pero eso no es algo preocupante.

LR: ¿Cuál es opinión sobre el estado actual de la industria global de empaque y de su desarrollo futuro?

DSK: Creo que está en una situación maravillosa, como pudo constatarse en Pack Expo 2018, en Chicago. La industria de alimentos utiliza por ejemplo hoy muchos canales, supermercados, en línea, en tiendas de cadena y necesitan muchas maneras para atraer a sus clientes y crear nuevos canales de distribución, en especial para el caso del comercio electrónico, que está creciendo, según el estudio de PMMI a un ritmo de 34% al año en Estados Unidos. Esto impone retos para los productores de empaques primarios y secundarios, para la cadena logística, para los productores y para los clientes.

Otro gran desafío para la industria de empaques es el tema de la sostenibilidad, que es hoy una preocupación global. Somos conscientes de todas las cosas buenas que hacen los empaques y queremos mantenerlas; pero al mismo tiempo tenemos que participar activamente en la reducción de la huella ambiental. Hoy muchas empresas, grandes y medianas, buscan ofrecer productos más saludables y en empaques sustentables, con materiales que puedan reciclarse. Podemos asegurar entonces que estas dos tendencias tendrán un gran impacto en los próximos años.

LR: ¿Cómo está preparado Bosch para asumir estos retos?

DSK: En el tema del comercio electrónico nos encontramos en un punto en el que tenemos que hablar mucho con nuestros clientes, pues muchos de los productores no tienen un panorama muy claro de esta modalidad. Existe una variedad muy amplia de referencias y tamaños y afortunadamente nosotros podemos combinar alta productividad con flexibilidad y estamos para eso muy bien preparados, basándonos en las conversaciones que sostenemos con nuestros clientes.

En el caso de la sostenibilidad, hemos trabajado en este tema desde hace más de diez años e insistimos en aspectos como el uso de materiales más delgados y la reducción de la cantidad de materiales usados en los empaques. Son cosas en las que hemos hecho énfasis desde entonces y que ahora están resurgiendo con fuerza. También hemos trabajado en los dos últimos años con muchos productores de materiales plásticos, para buscar el desarrollo de soluciones menos complejas que puedan funcionar bien en las máquinas, sin necesidad de hacer cambios. Pero lo principal es que estamos invertido fuertemente en el desarrollo de materiales basados en papel, un tema en el que los fabricantes de papel se muestran también seriamente interesados. En esta iniciativa Bosch Packaging Technology toma parte, haciendo que sus máquinas puedan operar con este tipo de materiales.

LR: ¿Cree usted que esté comenzando a verse una tendencia de algunas empresas a pasarse del plástico al papel en la producción de los empaques?

DSK: Algunos productos no pueden cambiarse, porque no cumplirían con las propiedades de barrera con que cuentan hoy los empaques plásticos. Sin embargo, el papel mostrará importantes desarrollos y eso hará que pueda remplazar una parte significativa de aquellas áreas donde pueda resultar viable. Pero el papel no tendrá la oportunidad de remplazar por completo al plástico. El papel es una parte de la solución, entre otras alternativas más, porque el plástico también se está desarrollando en la dirección correcta.

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