Monomateriales: precursores de una nueva generación de empaques flexibles

Los monomateriales están siendo precursores de nueva generación de empaques diseñados para la reciclabilidad, que capitalizan en las ventajas que ofrecen los flexibles, y son clave en las metas de desarrollo sostenible y economía circular de las marcas.


Puntos clave:  

  • Los monomateriales les suman a las bondades de los flexibles que conocemos—como bajo peso, ahorros en el costo de transporte, la posibilidad de ser retortables, entre otros– el hecho fundamental de que no se convierten en desechos en los vertederos dada su alta tasa de reciclabilidad.
  • PepsiCo Europa anunció en enero pasado cómo sus envases flexibles para papitas y botanas estarán hechos, en la medida de lo posible, de un solo tipo de plástico. Eso significará que marcas como Lays, Doritos y Cheetos tendrían en su composición un mínimo del 90% de un solo tipo de plástico en el año 2030.
  • Smithers en su estudio “El futuro de las películas plásticas monomateriales para empaque hasta 2025” concluye que en el periodo 2020-2025 el consumo de estos materiales crecerá a una tasa anual compuesta de 3,8%, hasta alcanzar 26 millones de toneladas en el año 2025.

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Hoy hablaremos de un tema de gran impacto para las marcas, los consumidores, y el medioambiente. Y es el de los monomateriales y su uso extensivo en aplicaciones de empaques flexibles.

El mercado mundial de flexibles alcanzó en el 2021 una producción de 31,5 millones de toneladas, y ha venido creciendo desde el año 2016 a una tasa promedio anual de 3,3%. Este crecimiento estable continuará hasta alcanzar, en 2026, un volumen de 37,5 millones de toneladas, según estudio de inteligencia reciente de Smithers, “El Futuro del mercado global de empaques flexibles, hasta 2026”.

Pero el uso creciente de este tipo de empaque se ve sometido a un duro escrutinio y publicidad negativa, por la dificultad que presentan muchas estructuras multicapa convencionales de los flexibles de ser recicladas, presiones que han venido impulsando, precisamente, este paso hacia los monomateriales.

Los empaques de esta clase están compuestos de forma predominante por un solo tipo de material, como polietileno (LDPE, LLDPE, HDPE), polipropileno, PET o papel. Al referirnos a empaque monomaterial en plásticos, queremos decir que más de 90% de su composición es de un solo tipo de polímero, que es el umbral superior cuando se incluyen adhesivos, aditivos y tintas.

Pues bien, hoy los monomateriales están siendo precursores de una nueva generación de empaques plásticos diseñados para la reciclabilidad, que pueden capitalizar en todas las ventajas que ofrecen los flexibles, y ser herramienta clave en las metas de desarrollo sostenible y economía circular de las marcas, evitando el estigma de ser generadores de desechos.

Los monomateriales les suman a las bondades de los flexibles que conocemos –como bajo peso, ahorros en el costo de transporte, la posibilidad de ser retortables y de llenarse en caliente, entre muchos otros– el hecho fundamental de que no se conviertan en desechos en los vertederos dada su alta tasa de reciclabilidad.

Hoy estamos viendo más y más lanzamientos muy importantes en la simplificación de las estructuras de los flexibles. Avances que indudablemente están siendo potenciados por medidas regulatorias de los gobiernos.  Por ejemplo, la Comisión Europea está trabajando para asegurarse de que “todos los empaques dentro del mercado de la Unión Europea sean reutilizables o reciclables de una forma económicamente viable para el año 2030”, una meta que forma parte de una próxima revisión de la Directiva sobre los Residuos de Envases (Packaging Waste Directive), en julio de 2022.

Y no son pocos los ejemplos en todo el globo que demuestran cómo la industria tiene a la investigación y en desarrollo de monomateriales como una prioridad número uno.

Veamos el caso de PepsiCo Europa que el pasado 25 de enero anunció cómo sus envases flexibles para papitas y botanas estarán hechos, en la medida de lo posible, de un solo tipo de plástico. Eso significará que marcas como Lays, Doritos y Cheetos tendrían en su composición un mínimo de 90 % de un solo tipo de plástico en el año 2030.

Otra innovación interesante en este campo es una solución presentada por primera vez en PACK EXPO Las Vegas en septiembre pasado por Uflex, multinacional de envases flexibles de India; Mespack, el fabricante de equipos para flexibles y de fin de línea; y Hoffer Plastics, uno de los líderes en tecnología de moldeo por inyección.

Esta innovación logra la completa reciclabilidad de envases flexibles o bolsas para llenado en caliente, fabricados de una estructura monopolímero, pero que además permite que sus válvulas o tapas sean completamente reciclables.

Estas bolsas innovadoras están hechas a base de polipropileno y combinan la fuerza de la estructura laminada –en capas de polipropileno orientado y polipropileno cast--, y ofrecen propiedades de barrera mejoradas, capacidad de termosellado, y una vida útil más prolongada al almacenar alimentos no refrigerados.

Con unas tapas a prueba de manipulación, patentadas por Hoffer Plastics, y producidas en la máquina de llenado y sellado de la serie HF de Mespack, este equipo permite un llenado eficiente a través de la válvula que está sellada en las bolsas prefabricadas.

Otro desafío especial que enfrentan los monomateriales es que puedan tener la capacidad de ser retortables. Es decir, que permitan la esterilización de los alimentos mediante procesos térmicos en autoclaves. Pues bien, este reto ha sido superado por el fabricante de empaques y papel, Mondi, con distintas innovaciones como una bolsa reciclable para retorta de alta barrera que sustituirá a las complejas estructuras multicapa, no reciclables, para una serie de alimentos húmedos para mascotas.

Según Mondi, el aluminio ha sido sustituido por una película de alta barrera que resiste temperaturas elevadas y tiempos de procesamiento cortos durante el proceso de retorta. El nuevo envase monomaterial es totalmente reciclable, y reduce el posible desperdicio de alimentos. Mondi pasó más de dos años investigando y probando este producto.

Vemos entonces cómo crecen los avances en los monomateriales a un ritmo importante.

De hecho, Smithers en su estudio “El futuro de las películas plásticas monomateriales para empaque hasta 2025” concluye que en el periodo 2020-2025 el consumo de estos materiales crecerá a una tasa anual compuesta de 3,8%, hasta alcanzar 26,03 millones de toneladas en el 2025, y un valor ese año por USD 71 mil millones de dólares.

Muchas gracias y hasta nuestro próximo encuentro en Cinco Minutos con Mundo PMMI.

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